Conducir con niebla y viento en España: cómo adaptar la marcha
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Con niebla manda lo que alcanzas a ver; con viento, el margen que necesitas para mantener la trayectoria. Enciende el alumbrado adecuado, baja la velocidad, aumenta la separación, evita adelantamientos difíciles y para fuera de la calzada si la visibilidad o las ráfagas hacen peligrosa la circulación.